Hoy es día mundial de la Osteopatía, tal día como hoy nació esta maravillosa profesión.

Quiero compartir con vosotros mi alegría por haber conocido esta profesión con la que me siento desarrollada todos los días, una profesión en la que cuanto más estudias, más quieres, más la amas y más te maravillas.
Me alegro todos los días de haber conocido esta profesión con la que me siento útil y puedo ayudar a tantas personas. Incluso en los días en que estoy agotada (es una profesión muy exigente físicamente, no podía ser perfecta), siempre me llevo a casa una satisfacción interna que compensa todo el cansancio.

Para aquellos que no lo sepáis, la Osteopatía surgió en EEUU gracias al Dr. Andrew T. Still hace 143 años (en 1974), y todavía hoy conserva su esencia, esa visión global del cuerpo, de su biomecánica y su fisiología, ese respeto por los procesos de autocuración del cuerpo que le dan ese enfoque tan especial.

Me gustaría hacer una mención especial para todos mis profesores, tanto de fisioterapia, como de Osteopatía, a mi amigo Fernando (gran profesional que me descubrió la Osteopatía), a la Escuela del Concepto Osteopático y a todos mis compañeros de viaje (¡gran clase de Osteópatas la que compartimos aquellos 6 años!). Gracias por enseñarme y compartir conmigo este apasionante mundo.