Los daños y accidentes forman parte de nuestra condición humana, y para  repararnos el cuerpo pone en marcha los mecanismos de curación, uno de estos mecanismos es la inflamación.

La inflamación no es nuestro enemigo, es la forma que tiene el cuerpo de prevenir infecciones, hacer que crezcan los tejidos, reparar las heridas, etc. Pero existe una inflamación crónica en muchas enfermedades del siglo XXI, la inflamación crónica afecta a millones de personas en el mundo… Esa rigidez, resistencia y dolor generalizados que sientes muchas mañanas tiene una explicación.

Pero como hemos visto, la inflamación es la respuesta del cuerpo a una agresión la pregunta es: ¿cuál es esa agresión? ¿es exagerada la reacción del cuerpo? ¿por qué se produce esta inflamación crónica?

La respuesta está en la alimentación. Ya sabemos que “somos lo que comemos”, la alimentación son los ladrillos de nuestro cuerpo, ahora bien, si no comemos equilibradamente puede ser que tengamos muchos ladrillos para el tejado y pocos para la fachada y si intentamos poner las tejas del tejado en la fachada no encajarán bien y quedará una fachada débil.

Frecuentemente las personas con inflamación crónica tienen niveles bajos de sustancias antiinflamatorias como vitaminas E y C, ácidos omega 3 y otros importantes nutrientes. Además esta reacción inflamatoria crónica les ha llevado a tener una permeabilidad excesiva en el intestino, permitiendo que penetren sustancias con las que de otra manera el interior del cuerpo no entraría en contacto y predisponiendo de esa forma a tener reacciones adversas a determinadas comidas, lo que a su vez altera aún más el sistema inmune y produce más inflamación.

La farmacéutica trata esta inflamación mediante AINES, antiinflamatorios como el ibuprofeno o el ácido acetil salicílico (aspirina), pero la inflamación no es producida por un déficit de aspirina, por lo que la causa primaria sigue estando ahí, sólo hemos puesto un parche.

Todos hemos sufrido inflamación alguna vez, pero la inflamación crónica hace peligrar nuestra salud, nos envejece tempranamente y nos vuelve más frágiles. ¿cómo influye la alimentación en esta inflamación?

El cuerpo asimila distintos nutrientes de la alimentación, proteínas, carbohidratos, vitaminas, fitonutrientes, ácidos grasos, etc… y con esos nutrientes produce los ladrillos que hacen funcionar al cuerpo. Algunos nutrientes son los ladrillos para que el cuerpo produzca sustancias pro-inflamatorias, que como ya hemos explicado antes nos ayudan a protegernos frente a infecciones y son necesarias, y otros nutrientes le dan al cuerpo los ladrillos necesarios para producir sustancias anti-inflamatorias, que ayudan a regular la inflamación y a desactivarla cuando esta no es necesaria para nuestra supervivencia.

Durante las últimas generaciones los hábitos alimenticios han ido cambiando, y esto ha producido que a día de hoy ingiramos un 30% más de sustancias pro-inflamatorias que hace un siglo, cuando la ingestión de sustancias pro y anti-inflamatorias era más equilibrada

 

¿Qué alimentos hacen que me inflame?

Para empezar conviene reducir todos aquellos alimentos que produzcan una liberación grande de insulina:

  • Azúcar
  • Bebidas azucaradas
  • Alcohol (sí, aunque no lo identifiquemos como tal es un carbohidrato)
  • Harinas refinadas (y por tanto todas las sustancias elaboradas con ellas: pan blanco, pasta blanca, arroz blanco, bollería)
  • Grasas saturadas (de origen animal, grasas hidrogenadas o frituras)

¿Qué alimentos me ayudan a prevenir la inflamación?

  • Omega 3 y aceites vegetales
  • Cúrcuma (una especia india muy antiinflamatoria)
  • Cítricos (la ralladura de cítricos en las comidas es un potente anticancerígeno, pero si vais a consumir la piel, que sea ecológica)
  • La vitamina D (no toda la exposición solar iba a ser negativa, pero siempre hay que exponerse con precaución)
  • El Selenio (se encuentra en las verduras y cereales ecológicos, los cultivos de agricultura extensiva hacen que sean verduras pobres en este mineral)
  • El perejil, laurel, ajo, cebolla, puerro y romero también son potentes antiinflamatorios (un viejo truco es sumergir un tobillo inflamado en agua con laurel y romero, te ayudará a bajar la inflamación)

 

Si sigues una alimentación equilibrada, reduciendo las sustancias que producen inflamación mantendrás tus músculos y articulaciones mucho mejor, envejeciendo mucho más progresivamente y evitando esas situaciones en las que nos lesionamos continuamente o siempre nos duele algo…

¡¡Seguiremos escribiendo en próximos artículos sobre la inflamación y sus influencias!! ¡Muchas gracias por leernos!